Quizás me llameis raro, loco o simplemente gilipollas, aunque personalmente prefiero llamarme original. Hay muchas cosas que detesto, ya sean manias, o mera costumbre (o falta de ella).
Primero siempre me ha gustado no ir a la moda. No me gustan que me digan lo que he de vestir, de ver, escuchar o comer. Desde pequeño me he creado mi molde, y ya rondando los 30 no creo que vaya a romperlo, quizás abollarlo, pero solo con mucha dificultad. Llevo mi propio estilo de vestir, algo cómodo, sin pretensiones de nada, tan solo de un yo mismo. Ignoro las marcas, me importa un bledo vestir de Lacoste, de Armani, o de el puesto del mercadillo. Me rio de la estupida moda light, zumos bajos en calorias, galletas bajas en grasas, batidos de soja, semen con vitamina C. De toda la vida hemos bebido leche entera, filetes de cerdo con toda su grasa, y platos rebosantes de puchero con su tocino para mojar pan. Asi estamos, algunos con 30 o 40 años y hechos una mierda.
Aborrezco casi toda la música actual. Se ha puesto de moda el/la cantante o grupo de taquillazo de ventas los cuales te los machacan por la radio a todas horas hasta que una de dos, o te gustan o los aborrezcas hasta el punto de tener pesadillas (eso mismo me pasaba con King Africa). De no hablar ya de los tipicos solo válidos para que las jovencitas repleten sus carpetas y libros con su careto. Y que decir de la jodida musica discotequera actual, cualquier tema es valido para joderlo añadiendole un par de voces sintetizadas y bombos a todo carajo. De ahi solo resta pasear con el tema en cuestion en el coche a todo volumen, sin que se distinga ni una maldita nota y fastidiando el vecindario. Cierro el tema musical con algo que me repatea los higadillos, tanto que solo nombrarlo ya es suficiente, reguetton.
Cierro mi monologo mencionando algo que cuando pequeño me encantaba, y a medida que me fui haciendo mayor o se me volvió muy aburrido, es que se volvió desesperante, la televisión.
Ahora que soy más viejo y observo a mis hijos me doy cuenta que para entrenerlos solo hace falta un par de muñecos o personas haciendo el ganso, una musiquilla estridente y pegadiza o el gran recurso de los dibujos animados. Quizás sería eso lo que hacia que yo pasase bastantes horas frente a la caja tonta, o por lo menos hasta que a mi casa llego una maravilla negra llamada Master Sistem.
Ahora para mi gusto de la tele solo se salvan las noticias (algunas) y los documentales de animales que son ideales para echarse una siesta. Por que el resto..., clones de Gran Hermano hasta en la sopa, programas de cotilleo o de corrales de gallinas, la moda de ver a los famosetes bailando, cantando, haciendo el capullo; peliculas americanas de serie Z que nos las ve ni su director, y cuando ponen alguna buena te la rellenan de publicidad hasta el punto que parece que te corten la publicidad para ponerte un poco de pelicula. Los pocos programas interesantes son emitidos a altas horas de la noche y van cambiando de horario o directamente desapareciendo de emision sin previo aviso. Por lo menos queda algo de franja pensada en los niños, y ponen algo de dibujos animados (si señores de Antena 3, existen más dibujos aparte de los Simpson).
Pues con todo esto me he quedado algo mas relajado, hay muchas cosas que me he dejado en el tintero, pero no quiero aburrir más al personal. Si podeis decirlo soy bastante...original.
Battlestar Galáctica (análisis final - Parte 1)
Hace 6 meses

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